Buen diseño, mal diseño I: Perspectiva histórica
¿Qué es “el buen diseño”? Definir “el buen diseño” se parece al planteo de una entelequia. En esta serie de artículos plantearé diferentes temas que traen a colación el ser o no buen diseñador.
Hoy les presento:
Pequeña perspectiva histórica
Desde siempre ha habido una idea preconcebida sobre lo que es el buen y mal diseño, ya desde las modas que imponían los Luis en Francia, con el Rococó y la galantería, había paradigmas estéticos a seguir e ideas claras respecto al grado de funcionalidad de los objetos.
Mucho tiempo después la Bauhaus propone a sus alumnos desembarazarse de sus preconceptos estéticos. Generan una estética absolutamente novedosa basándose en la funcionalidad. Logran por primera vez acercar el Diseño (con mayúsculas) a las masas, a las clases más bajas de la sociedad, incluso generan en Dessau proyectos modernísimos de vivienda social.
También replantean la relación entre el artista plástico, el arquitecto y el diseñador. Sin embargo, se los critica luego por no haber tenido en cuenta la función simbólica del objeto… Función que hoy en día cumplen de maravillas.
¿Acaso un sillón Mies Van der Rohe no es un símbolo de status? ¿Será que las aspiraciones sociales quedaron olvidadas y los muebles de las “viviendas sociales” fueron a parar a los loft modernosos de Palermo?
Siguiendo un hilo histórico, hablemos también de Max Bill, que reniega contra el “estilo” como tipología formal… y luego su estética se constituye en un estandarte del reconocido “estilo suizo”. Es así como surge la paradoja, Max Bill quedó atrapado en lo mismo que tanto criticaba. Su ideología sedujo a otros diseñadores que al seguirlo constituyeron un movimiento que devino en “estilo”.
Otro fenómeno interesante, aparece durante el tan agraviado Styling; Donde se plantea una “cosmética del producto” y el lema es “lo feo no vende”. Ignoran todo fundamento filosófico que no sea “vender”. El buen diseño, para ellos, era el que se vendía mucho. En mi opinión los diseñadores de este movimiento representan por primera vez la disciplina tal como se la conoce ahora. Pero hay algo más profundo en todo esto: por primera vez se trabaja para hacer feliz al usuario, nunca antes había existido tanto interés en el consumidor como desde la época del Stylig.
Quizás les haya pasado lo mismo que a mí: cuando hace tiempo preparaba Historia para dar el final en la Facultad, me encontré con tantas contradicciones respecto a qué es diseñar bien… vi el que el trabajo de muchos idealistas cuando se materializaba y quedaba en manos del tiempo, se convertía en exactamente lo contrario a lo que estaba planteado inicialmente; que empecé a preguntarme
¿Algo que creemos ahora que está “bien diseñado” es realmente así? ¿Qué veran en nuestras ideas los estudiosos del futuro? ¿Cuál es el “estilo” que se está dando justo ahora?
¿Será que la guerra que existe hoy entre los academicistas de la pureza formal con sus fundamentaciones teóricas sobre cada recurso utilizado, y la estética libre de ciertos diseñadores que apuestan a la sensibilidad y la intuición como herramientas de trabajo, se debe a que estamos en un momento de transición estilística?
Es tan relativo, tan volátil el concepto de Buen Diseño o Mal diseño, que seguiré buceando en mi búsqueda de una respuesta que me satisfaga. Ojalá a ustedes también les venga bien.
Creo que el diseñador da respuesta a la sociedad en la que vive y en el tiempo que vive. Como vemos el diseño industrial desde sus primeras concepciones cambió mucho hasta nuestros dias, y cada vez más debemos valorar a todas las variables por igual. Un buen diseño no es solo aquel que gusta o no gusta en el papel, me parece que debe poder fabricarse,contemplando su comercialización y que el usuario final realmente se sienta satisfecho por haber comprado un producto que en algun punto le mejora la vida y no le trae una nueva complicación. Quizas la perspectiva que el diseñador tiene de su tiempo no le deja ver todo aquello que la historia despues develará, pero lo importante es manterse fiel a sus pricnipios…
creo yo…
saludos
buen trabajo!